¿Que son los reflectantes de calor?

Por Esteban Gutierrez

Hace poco la Organización de Consumidores y Usuarios recomendaba la instalación de reflectantes de calor para ahorrar entre el 10% y el 20% del consumo de la calefacción de nuestros radiadores, ya que este tipo de instalación puede suponer cerca del 50% de la energía que se utiliza en el hogar. Sin embargo, este ahorro puede conllevar un coste adicional a cambio de perder eficiencia en la calefacción de nuestra casa.

Según explican desde la OCU, cualquier medida que ayude a reducir los costes de la calefacción durante la llegada del frío intenso, y más en crisis, puede ser una buena solución para llegar a fin de mes. Y es que la calefacción supone el 50% del gasto de la vivienda, por lo que es muy importante realizar un buen mantenimiento en otoño para mejorar su eficiencia.

La instalación de reflectantes de calor puede ser una medida adicional. Consisten en unas láminas delgadas de material reflectante que, con precios económicos, pueden ayudar a ahorrar entre el 10 y el 20% del consumo de la calefacción, mejorando la difusión del calor al concentrarlo en la misma zona.

Eso sí, es una alternativa barata y que se amortiza en poco tiempo en comparación con instalaciones complejas para aislar la vivienda y las paredes, por donde suele perderse parte del calor generado. Por eso los paneles reflectantes de calor son una solución práctica y sencilla para ahorrar dinero, pero no la mejor.

Reflectantes de calor y sus problemas

Tal como explica la organización de consumidores, los reflectantes de calor son son láminas flexibles, con una fina capa de espuma aislante y una superficie metálica, generalmente plateada. Este acabado es el que provoca que el calor generado por el radiador rebote hacia afuera y no se pierda por la pared, ya que lo concentra sobre la parte trasera del radiador que se encuentra enfrente.

Y he aquí el principal problema. El funcionamiento de los radiadores se basa en la convección, es decir, en la corriente de aire que genera la diferencia de densidad entre el aire frío y el caliente que sale de las placas de la calefacción. Al instalar estas láminas, se reduce el espacio necesario entre la pared y el radiador, mientras que el rebote del calor supone un obstáculo adicional para que esta corriente fluya con eficiencia.

Por eso, en el mercado existen modelos con formas dentadas para facilitar el movimiento del aire caliente, por lo que es importante informarse bien antes de instalar uno u otro modelo, sobre todo en cuanto al aislamiento de las paredes. Si esta está bien realizada, la pérdida de calor por los muros debería ser mínima, por lo que  es mejor no ponerlas. Y es que instalar estas láminas para cinco radiadores pueden suponer 40 euros que, si le restan eficiencia energética a nuestros calentadores, pueden ser más.

Suponiendo que la casa esté bien aislada, el calor por radiación que generan los radiadores se mantiene en el interior de la vivienda, y si se trata de una pared contigua a otra habitación, el calor se transmitirá de forma más eficiente para calentar el resto de la vivienda.

Si quieres saber más sobre los posibles efectos negativos de instalar los paneles reflectantes de calor, en el siguiente enlace puedes encontrar un análisis completo y la explicación de los casos posibles.

Hace poco la Organización de Consumidores y Usuarios recomendaba la instalación de reflectantes de calor para ahorrar entre el 10% y el 20% del consumo de la calefacción de nuestros radiadores, ya que este tipo de instalación puede suponer cerca del 50% de la energía que se utiliza en el hogar. Sin embargo, este ahorro puede conllevar un coste adicional a cambio de perder eficiencia en la calefacción de nuestra casa.

Según explican desde la OCU, cualquier medida que ayude a reducir los costes de la calefacción durante la llegada del frío intenso, y más en crisis, puede ser una buena solución para llegar a fin de mes. Y es que la calefacción supone el 50% del gasto de la vivienda, por lo que es muy importante realizar un buen mantenimiento en otoño para mejorar su eficiencia.

La instalación de reflectantes de calor puede ser una medida adicional. Consisten en unas láminas delgadas de material reflectante que, con precios económicos, pueden ayudar a ahorrar entre el 10 y el 20% del consumo de la calefacción, mejorando la difusión del calor al concentrarlo en la misma zona.

Eso sí, es una alternativa barata y que se amortiza en poco tiempo en comparación con instalaciones complejas para aislar la vivienda y las paredes, por donde suele perderse parte del calor generado. Por eso los paneles reflectantes de calor son una solución práctica y sencilla para ahorrar dinero, pero no la mejor.

Reflectantes de calor y sus problemas

Tal como explica la organización de consumidores, los reflectantes de calor son son láminas flexibles, con una fina capa de espuma aislante y una superficie metálica, generalmente plateada. Este acabado es el que provoca que el calor generado por el radiador rebote hacia afuera y no se pierda por la pared, ya que lo concentra sobre la parte trasera del radiador que se encuentra enfrente.

Y he aquí el principal problema. El funcionamiento de los radiadores se basa en la convección, es decir, en la corriente de aire que genera la diferencia de densidad entre el aire frío y el caliente que sale de las placas de la calefacción. Al instalar estas láminas, se reduce el espacio necesario entre la pared y el radiador, mientras que el rebote del calor supone un obstáculo adicional para que esta corriente fluya con eficiencia.

Por eso, en el mercado existen modelos con formas dentadas para facilitar el movimiento del aire caliente, por lo que es importante informarse bien antes de instalar uno u otro modelo, sobre todo en cuanto al aislamiento de las paredes. Si esta está bien realizada, la pérdida de calor por los muros debería ser mínima, por lo que  es mejor no ponerlas. Y es que instalar estas láminas para cinco radiadores pueden suponer 40 euros que, si le restan eficiencia energética a nuestros calentadores, pueden ser más.

Suponiendo que la casa esté bien aislada, el calor por radiación que generan los radiadores se mantiene en el interior de la vivienda, y si se trata de una pared contigua a otra habitación, el calor se transmitirá de forma más eficiente para calentar el resto de la vivienda.

Si quieres saber más sobre los posibles efectos negativos de instalar los paneles reflectantes de calor, en el siguiente enlace puedes encontrar un análisis completo y la explicación de los casos posibles.

Energía solar, la fuente de las energías renovables

Energía solar, fuente de las energías renovables

La energía solar es la energía obtenida a partir del aprovechamiento de la radiación electromagnética procedente del Sol. Además de su propia capacidad para generar energía (energía solar térmica y energía solar fotovoltaica), en el sol se encuentra el origen de todas las energías renovables. El calentamiento de la tierra y del agua provoca las diferencias de presión que dan origen al viento, fuente de la energía eólica. El sol es, a la vez, el agente principal del ciclo del agua, que convierte la evaporación de los océanos en lluvia y, por lo tanto, en el recurso de la energía hidráulica.

Energía eólica, la energía del viento

Energía eólica, la energía renovable del viento

Hoy en día la forma habitual de aprovechar el viento para convertirlo en energía eólica es mediante el empleo de aerogeneradores de eje horizontal. Cada aerogenerador consiste básicamente en un rotor a barlovento, dotado normalmente de tres palas con diseño aerodinámico, que capta la energía del viento y la transforma en energía mecánica de rotación.

Geotermia, la energía renovable de la tierra

Energía geotérmica, energía renovable de la tierra

La energía geotérmica es una de las fuentes de energía renovable menos conocidas y se encuentra almacenada bajo la superficie terrestre en forma de calor y ligada a volcanes, aguas termales, fumarolas y géiseres. Es decir, a diferencia del resto de energías renovables cuyo origen es la radiación solar, ya sea de forma directa como la solar térmica y fotovoltaica o de forma indirecta como la eólica, hidroeléctrica y biomasa, la energía geotérmica proviene del calor interior de la Tierra.